miércoles, 19 de marzo de 2008

Domingo de Ramos en Sevilla




La Semana Santa está llegando a su ecuador y El blog más chic* no podía dejar pasar la oportunidad de hablar de ella.

No prometo mucho estilo. Por las calles ves todo tipo de vestidos, pantalones, trajes de chaqueta, bolsos, abrigos, camisas... pero nadie viste con estilo admirable. Lo que sí hay es mucha gente por todas partes. ¿Qué sería de la Semana Santa sin ese carrito de bebé que pasa por encima de la multitud?




¿Y sin el clásico globo que surca el cielo sin rumbo?




Y sí, empiezas con mucha energía a ver procesiones, pero cuando ya llevas unas cuantas el dolor de pies y el aburrimiento empiezan a hacer mella (y más yo que tengo unos amigos que conocen los callejones de Sevilla como las palmas de sus manos). Es entonces cuando empiezas a fotografiar para pasar el tiempo. Por ejemplo, mientras sólo pasaban nazarenos por delante de la gente, me dediqué a echar fotos al escaparate de Levi's sobre el que estaba apoyado. Me encantó el peinado.




La palabra que fashionísticamente hablando define mi Domingo de Ramos es frustración. Nadie me llegó a convencer plenamente, y eso que en la Semana Santa de Sevilla hay miles de personas. Pues nada, sólo un chico consiguió sorprenderme.



Cárdigan negro y corbata estrecha sobre camisa blanca, pantalones de pitillo, zapatos y bolso masculino a juego. Amante de la moda y la música. A new chic* Beetle.

Lo que sí es un clásico mundialmente conocido y a la vez divertido es el valor de las chicas para calzar tacón en un día en el que andas más que en media vida.



Eso sí, nadie ha dicho que cuando la noche y la energía caigan, esos zapatos sigan en el mismo sitio...

1 comentario:

Buh dijo...

Holaaa!! Oh Dior... creo q me he enamorado del niño con el purse! mucha actitud. De hecho, ya le he pasado la foto a mi mejor amigo para q se compre una igual.

Me encanta tu blog =)