He aquí la mejor de las noches de Cibeles. Cuando
el desfile de Victorio & Lucchino terminó, mi amigo y yo decidimos tomar algo con algunas
bloggers en el
stand de Vogue. Charlamos un rato todos, nos despedimos de
Healthy Ghost, que se había pasado sólo para
el desfile de Victorio & Lucchino, y nos marchamos a nuestro hotel: teníamos que prepararnos para lo que sabíamos que iba a ser la mejor colección.
María Escoté, que un año antes participó en el EGO de Cibeles, presentaba esta vez sus diseños en un desfile
off en el Palacio de Santa Bárbara. Nada más llegar pudimos ver por los asistentes que si la cámara de
Jak&Jil estuviera allí, no habría tenido tiempo para inmortalizar tanto buen look.
Este era el estilo de todos los asistentes.Todas esas fab-rockstars entramos en el palacio y disfrutamos de un cóctel estupendo en medio de esa atmósfera joven. Después de la pre-party, comenzaron los asistentes a entrar al desfile, pero había tanta expectación por ver la colección que se reunieron más personas que asientos había, así que contra todo pronóstico se tuvieron que efectuar dos pases para contentar a los que no cupieron en la primera tanda.
Nunca me he arrepentido más de no llevar mi cámara. Las modelos iban sensacionales con corsés, pinchos y tachuelas, paseándose por las estancias del palacio en las que nos dispusimos los invitados. Tan solo pude hacer esta foto con mi móvil.

Loft de Chueca en el que se celebraba la fiesta de Ángel Schlesser.La fiesta se prolongó a un pub ya a altas horas de la noche, hasta que la amenaza de que el sol saliera en cualquier momento hizo que los invitados se retiraran para poder asistir a los desfiles del día siguiente.
Por supuesto, he obviado algunas cosas comprometidas que vivimos Frank y yo. Podría contar con quiénes ligamos en la fiesta, a quiénes vimos perder la compostura, quién fue el hazmerreír del evento y quién bebió demasiado alcohol en demasiado poco tiempo, pero rodarían cabezas.