







¿Esta no parece Kate Moss?








¿Dónde véis la polémica en esta portada? ¿Gisele Bundchen está enviando mensajes subliminales con su mirada apoyando el consumo de droga? ¿Está el jugador Lebron James haciendo alusión al terrorismo con esa pelota y yo no me he dado cuenta? Ya lo tengo: habla de la prostitución ilegal y la anorexia masculina, ¿no?
Pues no, por lo visto determinados sectores se han sentido molestos porque esta portada "tiene un claro componente racista, al plasmar al deportista como una bestia y a Gisele como una bella". Pero, ¿acaso no es cierto? No sé, me gusta más Gisele que Lebron, y no porque sea negro.
Pero esto no quita que estas situaciones me dejen de gustar. Me encanta que gire la polémica en torno a una portada, un desfile o una campaña. Me encanta que Davidelfín saque a sus modelos con burka y me encantó la campaña de Dolce&Gabbana que incitaba a "la violencia machista".
Y una consecuencia rápida y divertidísima de esta edición tan polémica de Vogue USA ha sido retratar a la demoníaca Anna Wintour y su jefe Newhouse.
¿No es simplemente genial?
Lee todos mis artículos de CYANmag.