
Todavía quedan hombres que se sienten excusados en primavera cuando, por la temperatura, deciden declinar su elegancia en pro de una comodidad más que falsa. Primavera y buen tiempo son sinónimos de vestir con menos prendas, pero no mal. Es cierto que a veces es más complicado transmitir lo mismo que en invierno, aunque soy de los que piensan que una camisa blanca es mejor que cualquier abrigo. Y si no, observa y aprende:
Traje de chaqueta

El hecho de llevar traje en primavera es algo tan imprescindible como en invierno, tan solo se trata de utilizar la frescura de los colores claros a nuestro favor. El camel, el beis o incluso los colores pasteles pueden ser una opción.

Mocasines y pañuelos


Una buena forma de traducir de invierno a primavera es marginando los calcetines y eligiendo los mocasines como calzado estrella. Los pañuelos en la solapa son tus amigos, no lo olvides.


Clásico azul marino

Para el que siga queriendo usar su traje favorito también en primavera está en todo su derecho. Colores como el azul marino pueden ser usados con el buen tiempo, aunque el resultado será mucho mejor si lo llevamos con frescor, es decir, mocasines, no calcetines, pañuelo en la solapa y clubmasters.

Días de lluvia

Ojalá no fuera así, pero no es raro un día de mayo en el que la lluvia nos sorprenda a todos. Quizá sea entonces cuando prendas como un ligero trench o una gabardina, puedan ser las mejores opciones.

Polos

En primavera hay que ser masculino, sobrio y fresco. Siempre.
Una de las prendas más veraniegas del armario del hombre es el polo, sobre todo en colores pastel como el rosa. Inmejorable y seductor cuando lo combinas con un pañuelo y unas clubmasters.


