Hace unos meses recibí una llamada a mi móvil.
- ¿Sí?
- Hello Lorentzo, it's Anne.
- Oh Anne, hello, how are you?
- Fine, darling. I have called you because I want to invite you to the Costume Institute Party.
- Ohh, thank you very much Anne, but I'm very busy and I don't know if I will be able to go...
Y después de una hora de conversación, Anne Wintour consiguió convencerme de ir a la fiesta. Con lo que yo tengo que estudiar estos días...
¿Qué me pongo? ¿Qué me pongo?
Primera opción: sencillito de Marc Jacobs.

Mmmh... no sé yo. Me miré treinta mil veces al espejo y después pensé en un Belstaff que tenía en alguna parte de mi armario sin estrenar.

Vale, este es el bueno. Lo metí en mi maleta y me fui directo a Nueva York.
Nada más llegar, Kate Moss me vio y no pudo contener su alegría (mirad su cara de asombro).

Dos besos, un "qué bien te veo" y seguí mi camino entre flashes, cuando de repende Claudia me vio mientras le echaban una foto (el pobre Valentino es que no se da cuenta de nada desde que se jubiló).

- Claudia, hija, te he visto mejor en otras ocasiones.
- Oh no, now me digash esow (chapurrea el español). Acto seguido se fue en su limusina llorando... Pobrecilla, si lo llego a saber no le digo nada...

- Hi David (podéis ver a mi guardaespaldas avisándole de que yo había llegado).
Hablamos un rato, aunque Victoria siguió a lo suyo. Ya sabéis, desde mi ruptura de amistad con ella no nos aguantamos.
También vi a Marc Jacobs y me arrepentí de no haberme puesto su diseño... En fin, en la siguiente it-party será...

Y Tom Ford...

Pensé si saludar a Eva. Últimamente es muy amiga de Vicky y quizá no me respondiera, así que la dejé con su vestido de Marchesa y sus fotógrafos.

También vi a la hija de Anne Wintour. Su Nina Ricci era para hacer kleenex con él. Lleva un tiempo pretendiéndome, así que no me lo pensé dos veces y me fui de su vista para que me dejara en paz. No sabéis lo pesada que es...

Subiendo las escaleras, después de cientos de fotos y miles de autógrafos, Ashley Olsen me sonrió un instante antes de que su hermana le moridera en el cuello y le terminara de romper el vestido.

- Oh my God Ashley... You look...
- My sister is a monster!! (Y otra que se fue llorando, aunque esta vez en helicóptero). Subí las escaleras corriendo con Mary-Kate detrás intentado romper mi chaqueta, pero no lo consiguió.
Desde arriba de la escalinata escuché alguien que me llamaba. Era una Naomi Watts irreconocible, con su vestido blanco mirándome desde abajo de la escalera.

-
¿Sabes quién ha venido a la fiesta? - le dijo Armani a George Clooney (sí, hablan español).

- ¿Quién?- Lorentzo.- Jajajajaja - Julia se reía -. Giorgio, estás de guasa, ¿no?- Que va, lo acabo de ver subiendo las escaleras.Fue entonces cuando Julia movió su vestido Armani en mi dirección. Estuvimos un rato hablando, me preguntó por mi blog y me rogó que la fotografiara para mi cool*hunting, pero no llevaba mi cámara a mano. No, no, esta vez ella no se fue llorando.
Tomé unas cuantas copas y, tras hablar con varias celebrities, actores y actrices, modelos y diseñadores, decidí volver a mi hotel a descansar. Estaba bajando las escaleras cuando Katie me dio alcance para preguntarme por mi vida. No sabéis lo que corre con esos tacones de superheroína.

Y abajo la vi, con su vestido Chanel de alta costura, con esa especie de cuernos de diablo rodeándola, con ese toque de maldad que la envuelve y que la convierten en la mala de esta historia. Mala, pero estilosa, le pese a quien le pese.

THE END