Como ya os adelanté hace unos días, Karl Lagerfeld ha decidido inspirarse, en una de sus más elaboradas e imaginativas colecciones del año, la pre-fall, en un viaje imaginario de Coco Chanel a las tierras del Ganges. Una colección que, en sintonía con una puesta en escena como esta, conseguía hacernos soñar con los cuentos de Shiva, el imperio colonial y tronos de marfil.
Las propuestas para hombre me han encantado.
Fijáos en los piercings con perlas (parece que Karly se está aficionando a estas joyas chabacanas), en las faldas drapeadas cruzadas sobre pantalones, y en los saris bordados (y en el tren eléctrico que recorre la mesa una y otra vez). Nunca tanta muestra de ostentación y barroquismo me había gustado tanto. Hasta ahora.
